La noche fundia la oscuridad con los leves destellos de las velas de la angosta habitacion, gemidos de dolor, con voz femenina, anunciaban la llegada de un nuevo vastago a la familia, el alboroto por la pequeña casa era evidente, mientras calentaban agua y preparaban el parto, las mujeres de la villa se habian reunido ante macro acontecimiento, aunque dudaban que una madre tan debil, pudiera dar a luz a un bebe sano, la fosa ya habia sido cavada, en espera del resultado.
Un lloro rompio la monotonia, un agudo y claro lloro que clamaba por vivir, que infundio valor a todos los que lo escucharon, las tenues llamas de las velas vibraron con intensidad desconocida, iluminando nuevas sombras por la casa, mientras fuera el viento del norte azotaba las callejas, como un lobo hambriendo en busca de carneros, mientras la nieve iva tapando el agujero del patio trasero, el calor de la vida llego a su interior. Asi nacio nygel, sano y fuerte, vivaz y despierto.
La infancia de un joven de la villa era un capitulo que no variaba mucho de uno a otro, pero nygel no era normal, ya con pocos años habia recorrido todos los alrededores que mayores que el aun no se atrevian a explorar, varias veces habia podido ahogarse en el rio, pero algo no le dejaba morir, nadando como una nutria, recorria los veranos mas extension del rio que nadie de su edad antes hizo.
A los 10 años, ya conocia todos los pueblos que rodeaban a la villa y con 15, ya le conocian a el. a esa edad era uno de los mejores conejeros de la zona y sus capturas eran la envidia de mas de un adulto. Nygel sabia leer, algo insolito, pero afortunado en su caso, al morir su madre al parto, se encargo de el el padre Anselmo, el sacerdote extranjero que se habia afincado en este remoto lugar, que era ya padrede siete y padrino de veinte mas, los educaba e inculcaba por igual, pero nygel siempre sobresalia, anticipandose a los hechos, como si conociera el resultado, asi logro llamar la atencion de muchos, mas de los que el mismo sabia. Educado, vital y alegre, siempre tenia tiempo para todo, asi paso su infancia, entre heno y libros, cazando y nadando, corriendo y saltando, pero sin saber cuan destino le tenia deparado.
A los 15, ingreso en la milicia. La edad de la milicia se volvio tortuosa y diferente a todo lo anterior, no penso nunca que un dia pudiera ser tan largo y cansado como lo habia sido hasta ahora, pero el esfuerzo valia la pena, aprendio el manejo de espadas y escudos, mazas y hachas, lanzas largas y armaduras ligeras, bastante mejor que la mayoria, por cierto, cosa que sorprendio a sus superiores, los cuales increcentaron el esfuerzo que debia desarrollar. mus musculos afloraron, mientras su fuerte cuerpo crecia, ya adaptado a moverse gracilmente, aprendio a ser firme, como ola que estrella en los acantilados. pocas señales tenian su piel, que dieran recuerdo a esta epoca, pero profundas eran en su interior, formandose como hombre entre hombres y sintiendose dolido por su dolor, sin saber la recompensa que eso seria.